Sostener y portear al bebé con seguridad: cabeza, espalda y porteo
Coger en brazos a un recién nacido por primera vez impone: parece tan frágil que da miedo hacerle daño. Respira: tu cuerpo aprende rápido, y solo hay unas pocas reglas que de verdad importan. La principal cabe en una frase — sostén siempre la cabeza. A partir de ahí, sostener y portear al bebé se convierte en algo natural, y en uno de los momentos más bonitos del día.
La regla de oro: sostén la cabeza y el cuello
Los músculos del cuello del recién nacido todavía no aguantan el peso de su cabeza. Por eso, cada vez que lo cojas, lo dejes o lo lleves, sostén siempre la cabeza y el cuello con una mano. Esto es así hasta que aprenda a mantener la cabeza por sí mismo, en torno a los 3 o 4 meses. Nunca dejes que la cabeza se le vaya hacia atrás sin apoyo: no se trata de tener miedo, sino de convertir el gesto en un automático. Con las semanas, ni te darás cuenta de que lo haces.
Cómo cogerlo del moisés o la cuna
Para levantarlo, desliza una mano bajo la cabeza y el cuello y la otra bajo las nalgas. Levántalo con suavidad, sin gestos bruscos, y acércalo a tu cuerpo: el contacto lo tranquiliza y te da a ti más control. Para dejarlo, haz el camino inverso, apoyando primero las nalgas y bajando la cabeza al final, sin soltarla hasta que descanse en la superficie. Despacio siempre gana a deprisa.
Las posturas que van bien (y alternar)
No hay una única forma correcta de llevarlo en brazos; lo ideal es ir alternando. Contra tu hombro, con la cabeza apoyada, es cómodo y facilita el eructo. En posición de cuna, acunado en tu antebrazo, es clásico y tranquilo. Y bocabajo sobre tu antebrazo, con la cabeza apoyada en el pliegue del codo, suele calmar a los bebés con molestias de tripa. Cambiar de postura reparte el apoyo y os viene bien a los dos. Y una regla que no cambia nunca: jamás sacudas a un bebé.
El porteo, seguro: la cara siempre visible
El fular o la mochila portabebés son maravillosos para tener las manos libres y al bebé cerca, siempre que respetes unas claves de seguridad. La más importante: la cara del bebé siempre despejada y visible, nunca cubierta ni hundida en la tela. El mentón separado del pecho, para que las vías respiratorias queden libres — debe caber un dedo entre la barbilla y el tórax. El bebé, colocado lo bastante alto como para poder darle un beso en la cabeza. Y la espalda bien sostenida en posición fisiológica: espalda redondeada, rodillas más altas que las nalgas, en forma de "M". Los primeros meses, mejor mirando hacia ti.
Tus preguntas frecuentes
¿Hasta cuándo hay que sostener la cabeza?
Hasta que el bebé sostenga la cabeza por sí mismo, algo que suele lograr hacia los 3 o 4 meses. Mientras tanto, sujétala siempre al cogerlo, dejarlo o llevarlo en brazos.
¿A partir de cuándo puedo portearlo mirando hacia fuera?
Los primeros meses es preferible que mire hacia ti: le da referencias, sostiene mejor la espalda y la cabeza, y te permite vigilar su cara. Ya habrá tiempo para otras posturas cuando tenga más control del cuello y del tronco.
¿Fular o mochila portabebés fisiológica?
Cualquiera de los dos vale si respeta la posición fisiológica (espalda redondeada, rodillas más altas que las nalgas) y mantiene la cara visible y el mentón despegado del pecho. Elige el que te resulte más cómodo y fácil de colocar bien.
¿Puedo portear tras una cesárea?
Con prudencia y escuchando a tu cuerpo. Al principio, la cicatriz puede molestar con el peso. Ve poco a poco y coméntalo con tu matrona o tu médico para saber cuándo y cómo empezar sin forzar.
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Este artículo es informativo y ha sido revisado por el equipo de Mama4care. No sustituye el consejo médico: ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu bebé, consulta a tu matrona, médico o pediatra. En caso de urgencia, llama a tu número de emergencias local.